La CPBIO destaca el potencial de los biocombustibles argentinos ante los nuevos desafíos de la aviación y el transporte marítimo global
Rosario, 12 de agosto de 2026 – La Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (CPBIO) tuvo una destacada participación en la reciente edición del Congreso Aapresid, donde formó parte del panel “Biocombustibles en tiempos de shocks globales: el debate local”. Durante el encuentro, Agustín Torroba, Secretario Ejecutivo de la CPBIO y Especialista Internacional en Biocombustibles y […]
Rosario, 12 de agosto de 2026 – La Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (CPBIO) tuvo una destacada participación en la reciente edición del Congreso Aapresid, donde formó parte del panel “Biocombustibles en tiempos de shocks globales: el debate local”.
Durante el encuentro, Agustín Torroba, Secretario Ejecutivo de la CPBIO y Especialista Internacional en Biocombustibles y Energías Renovables del IICA, expuso la visión estratégica de la organización frente a la necesaria descarbonización de sectores complejos como la aviación y el transporte marítimo. Torroba compartió el panel junto a referentes del sector como Manuel Ron (BIO4) y Cecilia Gonzales de Aapresid, analizando el potencial exportador y de desarrollo interno de Argentina.
Torroba destacó que el mundo atraviesa una nueva oleada de innovación. “Los biocombustibles terrestres ya se han masificado, ahora el desafío es descarbonizar segmentos críticos: la aviación, con los combustibles sostenibles de aviación (SAF), y el transporte marítimo”, señaló el Secretario Ejecutivo.
En este contexto, Argentina se perfila como un jugador clave. Con una producción de 70 millones de toneladas de soja, el país cuenta con una capacidad industrial para liderar la provisión de aceites y etanol. Torroba subrayó que la industria aeronáutica mundial ya demanda activamente soluciones para cumplir con regulaciones ambientales internacionales, posicionando al SAF como la alternativa más ágil y efectiva.
Sobre el sector marítimo, el especialista destacó la rápida adopción de motores duales capaces de operar con metanol o etanol. “El continente americano produce el 57% del etanol mundial. Cuando comparamos los precios y la huella de carbono, el etanol emerge como uno de los combustibles ganadores”, afirmó.
La visión estratégica no solo se limita a la exportación, sino también al fortalecimiento del entramado productivo nacional. En línea con este análisis, Manuel Ron (BIO4) enfatizó en el rol estratégico de los biocombustibles: “La bioenergía representa una gran oportunidad para que los productores agropecuarios diversifiquen sus ingresos, agreguen valor y generen empleo local de alta calidad”.
Más allá de la capacidad productiva, el representante de la CPBIO hizo un llamado de atención sobre la importancia de la diplomacia ambiental. Torroba advirtió que el sector debe tener una presencia más activa en organismos como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Organización Marítima Internacional (OMI).
“Debemos nutrir nuestra legislación local con la visión de lo que está ocurriendo en el mundo, aprovechando todas las oportunidades que se nos presentan para transformar el sector agroindustrial en un motor definitivo de la descarbonización global”, concluyó Torroba.

